Con su primer EP tera, Wolf Howl Harmony espera avanzar hacia una dirección más clara.
En el competitivo y numeroso mundo de las boybands, diferenciarse es solo el primer paso. WOLF HOWL HARMONY lo sabe bien, especialmente al ser parte del imperio de EXILE TRIBE, el colectivo de artistas masculinos bajo la agencia LDH.
Dentro de una empresa que lleva más de dos décadas debutando grupos bajo principios y metodologías comunes., El cuarteto no solo busca su esencia en la industria musical, sino distinguirse dentro de su propia “tribu”.
El grupo conformado por RYOJI, SUZUKI, GHEE y HIROTO lanzó su primer EP tera, compuesto por cuatro canciones que transitan entre el pop japonés, el R&B, el hip hop y, en algunos momentos, el funk brasileño.
Una combinación poco convencional que refuerza la idea del cuarteto por salir de los estándares.
Bajo el significado de “territorio”, el EP busca describir el espacio en el que se encuentran actualmente.
Para ello, el grupo intenta diferenciarse de su álbum debut Wolf, centrado en una base de pop japonés y R&B, con énfasis en las voces de sus integrantes.
En Wolf, salvo excepciones como “Pierce” y “ROLLIN’ STONES”, cercanas al pop rock, o “Frozen Butterfly”, que homenajea a boybands de los 2000., Predomina un sonido situado entre el pop y el R&B en una línea similar a su sencillo debut “Sweet Rain”.
En tera, hay un intento del grupo por mostrar sus “raíces, energía y personalidad”, tal y como nos contó GHEE en entrevista.
Probablemente la canción que mejor lo logra es “Bossa Bosa”, el sencillo de apertura del EP. Se distingue por la transición entre patrones rítmicos, sonidos repetitivos entre el hip-hop y la electrónica, así como una mayor presencia de rap.
“Bossa Bosa” continúa con el estilo que dejó “BAKU ON”, canción principal de Wolf, que ya insinuaba patrones inspirados en el funk brasileño dentro de una base groove electrónico.
Es en “Gachi funk”, la canción principal del EP, donde WOLF HOWL HARMONY consolida esa fusión entre pop japonés y funk carioca. A la par, rinden homenaje a sus raíces con una mezcla de letras en japonés, inglés y portugués.
La elección del funk carioca también se enmarca dentro del éxito global que el género produce en TikTok: letras en portugués y ritmos pegadizos casi pensados para crear dance challenges fáciles de seguir.
En “Gachi funk”, el grupo aprovecha ese boom de los trends virales para crear su propia fusión entre pop japonés desde su perspectiva tokiota, como una analogía sobre su presente artístico.
Siento que lo que surge de la mezcla de las raíces de cada persona se convierte en una especie de “sonido TOKYO”: música filtrada a través de la ciudad de Tokio, donde vivimos
RYOJI
Aun así, “Gachi Funk” no deja de ser una apuesta más segura que “Bossa Bosa”.
En “Marmalade” y “One minute”, el cuarteto regresa a una fórmula más cercana a Wolf. Quizás influya la participación de productores como MONJOE, quien también ha trabajado en la música de Number_i.
En “Marmalade” sobresalen la guitarra acústica y el piano sobre una base de beats suaves. Mientras “One minute”, el piano y la base electrónica apuestan por construir una balada pop con un mood similar al ending de una serie romántica.
tera es un intento que se queda a la mitad
Desde la conformación del nombre, WOLF HOWL HARMONY ha intentado centrarse en su significado: “las historias entrelazadas de los miembros que estaban destinados a unirse como el aullido de lobos solitarios”.
El cuarteto desea construir una identidad en la que sus raíces, historias y personalidad convivan armónicamente.
“La armonía creada a través de la historia y la voz de cada miembro es, de hecho, el origen del nombre WOLF HOWL HARMONY, por lo que queremos recordarla siempre como una parte inquebrantable de nuestra identidad”, comenta RYOJI.
A diferencia de Wolf, que pareciera no tener una dirección fija ni unidad entre estilos, en tera hay una idea más clara sobre el enfoque musical al que el grupo quiere inclinarse.
“Pasamos por muchos momentos difíciles, especialmente durante las audiciones, pero al superar nuestros límites, nos dio una mentalidad positiva de “soltar y seguir adelante”.
Siento que esa experiencia fortaleció nuestra unión como grupo y, en ocasiones, nos permitió crear un trabajo creativo aún mejor y más auténtico”, comparte HIROTO.
Aunque esa idea de “liberación” puede sentirse en “Bossa Bosa” y “Gachi Funk”, tera resulta, en general, una apuesta que se queda a medio camino.
La decisión de incluir dos sencillos previamente lanzados deja la mitad del EP en un terreno cercano a su primer álbum.
tera arranca como un shot de azúcar (o expreso, si prefieres el café). Un subidón inmediato de energía con gran potencial que, conforme avanza, pierde intensidad hasta regresar a un espacio similar.
Aunque hay una intención clara de experimentar para representar el “territorio” en el que se encuentran, el EP todavía depende de fórmulas previas.
Así, tera deja la impresión de que los integrantes aún exploran el sonido que realmente podría definir su identidad.